La casa encalada del casco
01La vivienda del núcleo es de fachada encalada, planta baja o dos alturas, con patio y azotea. El encalado no es solo estética: es un acabado que deja transpirar el muro y que envejece bien si se mantiene con el mismo material.
El fallo típico aparece cuando se repinta con plástico: la pared deja de evaporar, la humedad empuja desde dentro y la pintura se abomba y salta a placas. Repintar con cal o con siloxánico transpirable evita esa cadena.
En interior, la reforma más pedida es la del baño y la cocina, y va acompañada casi siempre de renovación de instalaciones, porque la fontanería y la electricidad originales se quedan cortas para la casa de hoy.
- Repintado con cal o material transpirable
- Fachada saneada antes de dar color
- Azotea con impermeabilización revisada
- Baño y cocina con instalaciones renovadas
- Patio con la solería asentada y el agua evacuada
- Carpintería y persianas del hueco a la calle
Una fachada encalada que empieza a saltar a placas casi nunca es por la humedad: es por haberla pintado con un material que no deja salir el vapor. La cal se repinta con cal.